La concha de Santiago

Hace siglos que la vieira, que se encuentra típicamente en la costa del mar en Galicia, es el símbolo del Camino de Santiago, y de sus peregrinos.

Antiguamente los peregrinos, al regreso a sus países de origen, lo llevaban puesto encima de su hábito o en el sombrero, para demostrar haber llegado hasta Santiago, el objetivo del viaje.

Los textos medievales franceses citan con frecuencia a la “concha” (de la vieira) como símbolo de peregrinaciones en general, a la vez que la vieira poco a poco se va asociando a monumentos y lugares dedicados a Santiago, sin que se especifique “de Compostela”. Habrá que esperar hasta el siglo XVI, gran época de peregrinaciones a Santiago de Compostela, para que el naturalista Guillaume Rondelet cite la “concha de Santiago” como uno de los nombres posibles de la venera. En el siglo XVIII, la edición francesa de la taxonomía de Linneo fija su nombre común asociándola definitivamente con Compostela.

La cruz de Santiago

Su forma tiene origen en la época de las Cruzadas cuando los caballeros llevaban pequeñas cruces con la parte inferior afilada para poder clavarlas en el suelo y realizar sus oraciones en cualquier lugar en el que se encontraran.
La Orden de Santiago, tenía como principal cometido la protección de peregrinos y tratar de contener el avance musulmán en la Península Ibérica.
En la actualidad, la Orden de Santiago permanece vigente como sociedad u organización Nobiliaria y religiosa honorífica, (de tipo civil).

La Flecha de Santiago

El Camino de Santiago está totalmente señalizado, con flechas de color amarillo.
Estas flechas te acompañan en el recorrido y las encontraras pintadas en árboles, en el suelo, en señalizaciones, piedras, rocas, etc y a través del uso constante pasaron a formar parte de la simbología del camino

Cuenta la historia que el párroco de O Cebreiro, Elías Valiña comenzó en 1984 a pintar flechas con pintura amarilla de las carreteras en obras, desde entonces muchos peregrinos y vecinos del Camino de Santiago han seguido con su tradición, remarcando las borradas flechas y pintando nuevas cada vez más lejos de Santiago.

Concha moderna

Esto es un símbolo universalmente identificado en el camino de los peregrinos. La última versión de la concha de vieira representa una concha de vieira amarilla dibujada sobre un fondo azul (colores de la Unión Europea) que se muestra en tableros de información, edificios, miliarios para ayudar a orientarse.

La calabaza

La calabaza peregrina se obtiene de una planta conocida como legenaria, su fruto se viene utilizando como utensilio de menaje desde hace miles de ańos en casi todas las culturas ancestrales y es también muy popular su uso como recipiente tradicional para consumir el mate.

En el peregrino a Santiago era habitual llevar esta calabaza colgada en el bordón, y otras veces colgado en en costado o la cintura. Normalmente se usaba a modo de cantimplora para llevar el agua que se bebería durante la caminata, otras veces se llenaría de vino adquirido en las tabernas u hospitales de la ruta, o incluso con medicinas o pócimas bebibles. Poco más se puede decir en referencia a su uso.

Botafumeiro

El Botafumeiro es uno de los símbolos más conocidos y populares de la Catedral de Santiago de CompostelaGalicia. Es un enorme incensario que oscila por la nave lateral de la Catedral mediante un sistema de poleas tiradas por ocho hombres llamados tiraboleiros. El impulso y la parada del mismo se lleva a cabo por el ‘tiraboleiro mayor’, que además es el que marca el ritmo del impulso.

El botafumeiro pesa 53 kg y es de un metro y medio de altura. Se eleva a 20 metros y puede llegar a alcanzar una velocidad de 70 kilómetros por hora. Debido a la velocidad y el peso puede adquirir una enorme energía. A causa de ello, en épocas pasadas hubo desprendimientos de la cuerda. En 1499 se desprendió el botafumeiro y salió por la Puerta de Platerías, en presencia de Catalina de Aragón, que estaba de visita en Santiago. Similares situaciones ocurrieron en 1622 y 1937. En ninguna ocasión hubo víctimas por el desprendimiento.1 En la actualidad se mantiene despejado el crucero de la Catedral durante el vuelo del botafumeiro para que los turistas o curiosos accedan solamente hasta el perímetro desde el cual se maniobra.

Tradicionalmente, el botafumeiro podía verse todos los Domingos en la misa de mediodía y, cuando era Año Santo Compostelano, todos los días en la Misa del Peregrino.