Camino Francés

El Camino de Santiago comúnmente conocido es el que proviene de Saint-Jean-Pied-de-Port y Roncesvalles, también denominado Camino Francés o Camino Real.

Es la gran ruta de 790 Kms. que enlaza Europa con el norte de España: Navarra, Rioja, Castilla, León y Galicia, y llega hasta el “fin de la Tierra” de los hombres medievales. Es el camino que surge pocos años después de la aparición del cuerpo del Apóstol y se convierte desde el siglo X en el eje que articula la consolidación del imperio de Alfonso VI y Alfonso VII, que permite la normalización del culto traído por los cluniancenses frente a la iglesia española mozárabe.

Es la gran ruta comercial en la que se funden y crecen las ciudades: Pamplona, Logroño, Burgos, Carrión de los Condes, León, Astorga, etc. Y sobre todo, es el gran camino espiritual, popularizado por el Codex Calixtinus de Aymeric Picaud, que atrajo a millones de peregrinos durante la Edad Media, aunque desde el renacimiento vivió un lento declive, hasta casi borrarse en el recuerdo de los siglos.

A mediados del siglo XX, a partir de la dura posguerra mundial, comienza a notificarse la llegada de nuevos peregrinos que recorrían el viejo itinerario en busca de ese símbolo histórico de la unidad europea. Se fundan las asociaciones de amigos del Camino y se señaliza la ruta con las características flechas amarillas. El año 1993, año santo, supone un punto de inflexión con un apoyo decidido por parte de la Xunta a su recuperación y por el renovado interés de los peregrinos en llegar a Santiago, sean sus motivos religiosos, culturales o deportivos. Desde entonces la vía francesa no ha parado de crecer, con números que se superan año tras año y que pueden convertirse en una desventaja ante el riesgo de masificación.

Sin embargo, los puntos a favor de recorrer esta vía milenaria son incontestables. Sus valores artísticos, con innumerables muestras del mejor arte románico o gótico, o su grandeza medioambiental, que permite al caminante conocer desde las encantadoras poblaciones francesas, los escarpados Pirineos, las villas fortificadas de Navarra, la región vitivinícola de La Rioja, la silenciosa y dura meseta castellana, la comarca maragata de Astorga o la verde Galicia, son dos argumentos de peso. También el de atravesar poblaciones tan destacadas como Pamplona, Logroño, Burgos, con su bellísima catedral, León o enclaves de claro sabor jacobeo como Puente la Reina, Santo Domingo de la Calzada o Sahagún.

Además, y a diferencia de otras rutas, el camino se acompaña de una completa red de albergues, una precisa señalización (más allá de la picaresca que trata de desviar el trazado hacia comercios particulares), múltiples servicios adaptados para caminantes y muchas localidades volcadas en el itinerario, su principal y casi única fuente de ingresos.

Camino Portugés

Es el camino trazado para acceder a Galicia a través de tierras portuguesas. Aunque existen rutas históricas que arrancan desde el sur de Portugal y desde Lisboa, y pueden marchar hacia Coimbra por dos variantes.

Desde Lisboa a Santiago hay aproximadamente 600 kilómetros de peregrinación que pueden cubrirse en 24 días a una media de 25 kilómetros diarios. Desde Oporto se reducen los kilómetros a 240 y se necesitan 10 jornadas y desde Tui son 119 kilómetros que pueden realizarse cómodamente en 5 o 6 días.

Es esta falta de infraestructura la que dota de una de las características al Caminho Portugués: poco camino y muchos kilómetros de pavimento (bien asfalto, bien adoquín) con muchas zonas urbanas y carreteras son los que deberá pisar el peregrino, sobre todo en los dos primeros tercios del trazado del Caminho Central y en la travesía de las dos grandes ciudades, Lisboa y Porto. Otra de las características negativas de este Camino es la falta de albergues, sobre todo en el tramo de Lisboa a Porto, donde tendremos como alternativa las instalaciones y buena voluntad de los Bombeiros Voluntarios, que acogen al peregrino en las dependencias de sus estaciones (siempre con su permiso y a modo de favor, no olvidemos que no tienen ninguna obligación), eso amén de los otros Caminhos menos frecuentados. De momento es lo que hay aunque, poco a poco, van surgiendo albergues privados y está prevista la apertura de varios más; esperemos que en un futuro esta red se complete.

En general, el trazado del Caminho Portugués está correctamente señalizado mediante las eternas flechas amarillas. En cuanto a la señalización oficial depende mucho de la zona; desde Lisboa hasta Porto es muy escasa o inexistente, desde Sáo Pedro de Rates ya es habitual ver señales oficiales de algún tipo y, tras entrar en Galicia, el Camino está perfectamente señalizado en mojones, muros y edificios.

Via de la Plata

La Vía de la Plata es una antigua vía de comunicación romana que atraviesa de sur a norte parte del oeste de España, desde Mérida hasta Astorga.

Como Ruta Jacobea de la Vía de la Plata se conoce al trayecto que conduce a los peregrinos desde la ciudad andaluza de Sevilla hasta la leonesa de Astorga, desde donde se toma el Camino de Santiago Francés hasta llegar a destino.

En cambio, y como beneficio que es para los que vamos a pie, sí puede decirse que nuestra ruta transcurre mayoritariamente por caminos de tierra. Incluso a veces se pisotea algún tramo de la antigua calzada romana: uno de los mejores lo verás al llegar a Alcuéscar. Igualmente se puede disfrutar del paso por tramos de las antiguas cañadas reales: es especialmente bonito el que hay entre Venta Quemada y Cáparra.

Desde a Sevilla a Santiago (1000 km), tanto si vas hacia Astorga, como si vas por Sanabria y Orense, y en este caso, por cualquiera de las dos variantes que hay entre La Gudiña y Orense, el Camino está señalizado con flechas amarillas. Y pese a que, como es normal, las flechas abundan más en unos tramos que en otros, y a veces es necesario recurrir a la intuición, la señalización es suficiente en prácticamente toda la ruta desde Sevilla, y es raro perderse. Sin embargo, no esperéis el disparatado exceso señalatorio que se encuentra en el Camino Francés…

Como podrás suponer, en la parte andaluza y extremeña de la Vía de la Plata (es decir, más o menos hasta Aldeanueva del Camino) las temperaturas son las más altas que encontramos en todas las rutas jacobeas. En verano es frecuente caminar a 40ºC o más entre las doce de la mañana y las seis de la tarde. En realidad las temperaturas empiezan a hacerse excesivas a partir de las diez de la mañana o incluso antes. Por eso lo ideal es poder recorrer esta ruta en primavera, con lo que además de evitar el excesivo calor, podrás disfrutar de unos paisajes bastante más verdes y floridos, especialmente en las dehesas extremeñas y salmantinas.

Camino del  Norte

Los Caminos del Norte también son de probada antigüedad y engloban las rutas que seguían los peregrinos que penetraban en España por Irún. En el País Vasco, el Camino se desdobla en dos: uno por el Interior, y otro por la Costa.

En Asturias el Camino de la Costa puede tomar dos direcciones: marchar hacia Oviedo y visitar El Salvador, para unirse al Camino Primitivo; o bien continuar por la costa hacia Galicia y en Ribadeo abandonarla para marchar hacia Santiago.

La distancia que recorre es la segunda más larga, por detrás de la Vía de la Plata (830 km). El paisaje y el terreno la convierten en una opción muy especial, pero por contra, la red de alojamientos peregrinos es escasa, aunque hay albergues en todo el recorrido y está muy bien señalizado.

Camino Finisterre

El Camino de Fisterra-Muxía es la única ruta jacobea con origen en Compostela.

Aunque el Camino concluye como tal en la ciudad de Santiago, la peregrinación no termina en Compostela. Desde la más remota antigüedad todos los pueblos y todos los viajeros que se acercaron a este rincón occidental de Europa sintieron deseos de proseguir la senda del sol, de llegar al fin de la tierra para contemplar la inmensidad del infinito y ver el sol penetrando en las aguas del mar. Algunos peregrinos decidieron ya en sus orígenes prolongar su peregrinación hasta la Costa da Morte, el último reducto de tierra conocida entonces, convirtiendo en tramo final de su viaje un itinerario señalado en el cielo por la Vía Láctea.

Camino Aragonés

El Camino Aragonés tramo del Camino Francés, que se inicia en España a partir del Puerto de Somport (Huesca), y que se une al Camino Francés, que se inicia en Roncesvalles.  Ambos Caminos se unen en la ermita de San Salvador, en la población de Obanos, “donde los Caminos se hacen uno”, y no en Puente la Reina como se suele decir.

Esta es una ruta de unos 170kms, que recorre las provincias de Huesca, Zaragoza y Navarra hasta su unión en esta última con el Camino Navarro conformando a partir de entonces el Camino Francés o Camino Real.

Ruta de extraordinaria belleza por sus paisajes y la sensación de aislamiento y libertad, con etapas largas que permiten disfrutar de la peregrinación plenamente. Sembrada de carga histórica y alto contenido de románico. Su único inconveniente, sí es que existe alguno, es la escasez de habitantes en los pueblos de su recorrido, lo que obliga a planificar correctamente las etapas, convirtiendo si cabe la aventura en un mayor atractivo. Pocos Caminos como este mantienen su aroma primitivo.

Camino Primitivo

It is known Camino Primitivo Camino de Santiago which originated in Oviedo and links to the French Road in Melide. The “primitive” name because it is the primary route of which have historical references; King Alfonso II of Asturias and his entourage left Oviedo, in the ninth century, to visit the tomb of St. James, discovered a few years ago. The current documented itinerary that first pilgrimage and are quite consistent.

One of the main features of this path, compared with the other Ways of Santiago, is the hardness of the route. From Oviedo to Lugo is a typical mid-mountain route. Except lowering the reservoir Salime and rise to Puerto del Palo no big differences to overcome in one go. However, the road is a continuous up and down, with a succession of all types of paths: paths, trails, dirt roads (easy to find muddy sections), or loose stone stony roads and asphalt tracks. Therefore, a minimum of physical preparation is necessary to meet the challenge with guarantees. Fortunately, the distribution of shelters along the route allows, for those somewhat slower or less prepared, perform all the way without having to make any excessively long period. In winter must be downright difficult to make this path, not least because much of the route is above eight hundred meters.

Other salient features of Primitivo Camino, undoubtedly related to the above, is the beautiful surroundings and landscape. The road crosses tens of forests, rivers, streams, meadows grazing (with cattle), valleys, hills, mountains, villages … and landscapes, especially in the Asturian section, are fabulous. We also see many horses, some wild. In addition, most of the route runs in nature and, fortunately, there is almost no contact with heavy traffic roads.